miércoles, 6 de marzo de 2013
¿Me perdonas?
Es un domingo lluvioso, de estos típicos en los que lo único que pega hacer es quedarse en casa enrollada en una manta y viendo una película con palomitas. Estabas encima aquel día un tanto triste, un tanto no, muy triste. Hacia poco que habías tenido una pelea con tu novio Niall y encima tu mejor amiga se había mudado hacia dos días de ciudad y no la tenías cerca para que te apoyase y te sacase una sonrisa como siempre ella sabía hacer. Además era como tu mejor consejera y seguro que ella sabría que decirte en estos momentos para hacer. Aunque en realidad la conocías también que sabrías hasta su respuesta: "VE A SU CASA AUNQUE TE PONGAS CHORREANDO! No has visto lo que vas a perder inútil? Corre." Seguro que esa serían sus palabras textuales. Y en cierto modo lo que te diría es cierto, es decir, Niall es el mejor novio que se pueda tener en el mundo entero y sin exageración alguna. Su personalidad, su risa, si carita, sus ojos, su cuerpo... Le amabas y no había más que hablar. Y todo había sido una tontería, lo peor es que ya ni te acordabas de la causa de la pelea, en tu mente solo quedaba que estabas enfadada, ¿y por que? Al pensar en eso te dijiste a ti misma: "¿Que coño haces TN?" Estabas a punto de perder al hombre de tu vida, porque el si que era un hombre no era ya un niño. Te trataba como nunca nadie lo había hecho antes y cada vez que le mirabas a los ojos te entraba algo en el cuerpo, era como electrizante. No se puede explicar con palabras, era simplemente indescriptible. Pero te encantaba esa sensación nunca querías que se fuese. Cada beso suyo era mejor que el anterior y te hacia amarlo aún más, cada gesto y cada caricia. Te quedaste hipnotizada por tus propios pensamientos y recuerdos. No lo podías perder por una estupidez de la que no siquiera te acordabas, así que te levantaste del sofá y te fuiste a vestirte rápidamente. Cogiste lo primero que había en el armario, que más daba la ropa. Cogiste las llaves y el móvil y saliste corriendo de tu casa, no llevabas paraguas y te acordaste ya en la calle. Llovía mucho, pero no podías perder tiempo así que te fuiste hacia su casa corriendo sin importar la lluvia que caía sobre ti. Seguías corriendo por la calle, la gente te estaba mirando con extrañeza pero no te importaba, lo único en lo que pensabas era en el, en que te pudiese perdonar. De repente, te caíste con las prisas. Te hiciste daño incluso te manchaste un poco de barro, aún así seguiste tu camino, nada te paraba. Sólo querías llegar y lo peor es que Niall no vivía lo que se dice muy cerca tuya. Estabas ya muy cansada, te faltaba el aire. Tenías que llegar, tenías ganas de llorar y todo pensando que haber si por no ir más rápido iba a ser demasiado tarde y el habria tomado ya la decisión de no volverte a ver. No, eso no podía ocurrir. Eso te dio más fuerzas para seguir corriendo. Seguiste calle abajo, quedaba poco, estabas ya al lado. No quedaba nada, ya veías su casa, sólo un último esfuerzo. ¿Y si no estaba en casa o no te quería abrir? Esos pensamientos invadieron tu mente, te asustaron, podía ser una posibilidad. Pero después de al haber llegado tan lejos no te podías rendir ahora, ahora no. Tenías que intentarlo al menos. Entonces te colocaste en frente de su porterillo dispuesta a llamar. Justo cuando ibas a hacerlo algo te detuvo, venía de dentro de ti, pero no sabías que era. Rompiste a llorar de la impotencia. Te volvió a la mente la idea de perderle y eso te dio de nuevo los ánimos y llamaste. Sonó ese sonido que tantas veces habías escuchado al ir a verle algunos días como una sorpresa, más recuerdos en tu mente. Entonces se escucho una voz, no era Niall. Era su madre, te conocía, no había problema. Llevabais mucho tiempo juntos, no era secreto para ninguna de las dos familias vuestra relación. -Maura: ¿Si? -Tu: Hola Maura, soy TN, ¿esta Niall? -Maura: Si espera un momento cariño ahora se pone -Tu: Vale gracias. Bueno al menos ya sabías que había esperanza, estaba en casa, algo era algo. Pero, ¿que le dirías cuando te abriese? Mil opciones pasaron por tu cabeza pero ninguna te parecía buena. Así a lo tonto a lo tonto ya estaba Niall al telefonillo. -Niall: Si... Tenía la voz más sería que nunca, pero aún así te encantaba escucharla. -Tu: Hola Niall... Soy yo... -Niall: Ya sé que eres TN me lo ha dicho mi madre. ¿Que quieres? -Tu: Podemos hablar por favor, te lo ruego. -Niall: Vale, ahora salgo. Bien iba a salir a ver que le decías tenías que convencerle como fuese le amabas. Seguía lloviendo, estabas empapada y muerta de frío. Entonces viste como se habría su puerta. Allí estaba tu todavía novio en chandal y tan guapo como siempre. Cuando te vio se le cambió la cara. -Niall: PERO TN, ¿ESTAS LOCA? ¡QUE HACES AHI SIN PARAGUAS TE VAS A PONER MALA! -Tu: Me da igual, por favor vamos a hablar. -Niall: ¿Pero que quieres? ¿Si ya estaba todo más o menos claro no? Por favor TN entra. -Tu: ¿Qué más te da entonces que me ponga mala? Y no a mi no me ha quedado nada claro porque no quiero acabar así. Niall, te amo, no se vivir sin ti. Lo eres todo. Se que soy cabezota pero lo siento mucho y me he dado cuenta que el enfado ha sido una estupidez y no me merece la pena nada si no es contigo, por favor perdóname... Comenzaste a llorar y te fuiste cayendo debido al cansancio y al frío que tenías encima. De repente escuchaste a Niall. -Niall: ¡TN! Vino corriendo hacia donde tu estabas, y se arrodilló a tu lado. Te cogió y te abrazo. Sentías que se movía contigo. Entonces empezaste a sentir más calor, te había metido dentro de la casa y miraste estabas en su cuarto y el estaba al lado tuya en la cama. Estabais dentro de la cama y el abrazándote para darte calor y que no te murieses de la hipotermia. Entonces pensaste que estabas sucia, te caíste andando y lo ibas a manchar todo. Miraste y llevabas puesta una sudadera de Niall. -Tu: Niall... Perdóname... -Niall: No te preocupes, ya esta todo bien. Nunca pensé que nadie pudiese a llegar a hacer por mi algo como lo que tu has hecho. Has venido desde tu casa andando, bajo la lluvia, te has caído porque he visto tu herida. Y no te has rendido hasta que tu cuerpo no ha dado más de si. Cuando te he visto en la puerta se me ha roto el corazón, no te podía ver así. Te quiero mucho, te amo. Y después de esto seré yo quien te cuide y ruegue por ti, no te merezco. -Tu: Al revés, he hecho todo esto porque se que nunca podré encontrar a alguien como tu, que me cuide y me quiera tanto como tu. No te quiero perder nunca. -Niall: No lo harás, no lo harás. Ahora ven aquí que estas helada. Te acercaste a él y lo abrazaste con mucha fuerza. Y por el cansancio así te dormiste, en sus brazos, como tanto te gustaba hacer. Al despertarte Niall te había traído el desayuno y ya estaba al lado tuyo, miraba como dormías. Te incorporaste y te abalanzaste sobre el. Le besaste, hacia mucho tiempo que no lo hacías y lo necesitabas como nunca antes. Fue un beso largo. Vuestros labios no se querían separar y vuestras lenguas jugaban sin cesar. Ya os faltaba el aire y al separaros le mordiste el labio suavemente, te encantaba hacer eso. Él te dio otro beso corto. -Niall: Venga come, que tienes que reponer fuerzas. -Tu: Vaaaale. Pero no te vayas. -Niall: No, no me voy. Empezaste a comer, estabas muerta de hambre. De ves en cuando le dabas parte de tu desayuno a Niall, miraba la comida con deseo. Al fin acabaste de desayunar. -Niall: Que bien he preparado el desayuno. -Tu: Tampoco te eches tantas flores eh... Se lo dijiste y le miraste de reojo riéndote. -Niall: ¿Cómo que no? ¿CÓMO QUE NO EH COMO QUE NO? Y empezó a hacerte cosquillas. -Tu: JAJAJAJAJA no Niall para jajajaja por favor JAJAJAJAJA para en serio JAJAJAJAJA. -Niall: ¿Qué me das si paro? -Tu: Lo que quieras AJAJAJA pero para jajajaja -Niall: Vale venga paro. Ahora quiero mi premio. -Tu: Venga di. -Niall: Pues quiero un beso aquí *se señaló la mejilla y se lo diste* otro aquí *se señaló la otra mejilla y se lo diste* aquí *se señaló la frente y se lo diste* aquí *señaló la nariz y se lo diste* aquí *señaló la boca y le besaste* Entonces cuando le besaste todo empezó a subir de tono, de la dulzura a la pasión. Se veía que ya no había ningún tipo de enfado. El beso era intenso, todo era un juego del que no querías salir ninguno labio con labio, lengua con lengua... Todo era uno. Él te siguió acercando hacia él, estabais muy cerca. Casi oías el latir de ambos corazones creando una melodía única. Él te tumbó en la cama y se puso encima tuya con el peso de su cuerpo en los brazos. Te miró, tú estabas colorada, sabías lo que iba a pasar y aunque llevabais tanto tiempo juntos nunca lo habíais hecho. Pero creías que ya estabas preparada para dar ese paso. -Niall: ¿Sabes que estas preciosa con las mejillas coloradas? -Tu: Ay, no me digas eso... -Niall: ¿Quieres hacerlo, estas preparada? Yo esperare todo lo que quier... Le callaste con un beso y esa también fue tu respuesta. Así él te quito la sudadera y estabas ya en ropa interior. Tú le quitaste la camiseta y el se quitó los pantalones, estabais iguales. Al verle así pensaste en lo mucho que te ponía Niall, era tan sexy. Él te volvió a besar pero esta vez paso también por tu cuello. Niall te estaba acariciando todo el cuerpo y te empezó a bajar los tirantes del sujetador, sólo los tirantes. Te gustaba pero querías lo que querías ya. Tras ello beso el escote que creaba el sujetador de ese modo. Cuando hizo eso tú le subiste de nuevo y le besaste en la boca. Le quitaste el único impedimento que tenía él y él te quitó el tuyo. Justo antes de nada te desabrochó el sujetador y beso tus senos y tu barriga. Entonces empezó entrar dentro de ti. Tú gritaste pero no de placer, de dolor. Te dolía mucho incluso se te escapaban algunas lágrimas. Él entrelazó sus manos con las tuyas, para que le apretases. Tú no querías hacerle nada, eso lo tenías que pasar alguna vez en tu vida y lo bueno es que había sido con Niall, el amor de tu vida. Al poco el dolor fue desapareciendo y se pasó al placer. Al fin ya si gritabas era solo de placer, Niall se empezó a mover más rápido también. Él también gimió de placer. Ya estabais llegando al clímax, el punto final. Fue increíble y más junto a él. Al acabar el cayó al lado tuyo y te abrazó y tú a él. -Niall: Ha sido perfecto. -Tu: ¿De verdad? Pero si era mi primera vez y... -Niall: Eres tú, contigo todo es perfecto y eso ha hecho que también lo sea. -Tu: No sabes bien cuanto te quiero. Le besaste de nuevo. -Niall: Yo no te quiero, te amo.
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