Entonces me encontré con esos ojos
verdes. No pude evitar quedarme embobada mirándolos. Me
hipnotizaban, me llamaban. Me era imposible apartar la vista. No sabía quién
como sería la persona que estaba detrás de esa mirada, pero en aquel momento no
me importaba lo más mínimo. Una voz me sacó del trancé en el que estaba.
-X: ¿Estás
bien de verdad?
-__: Sí, sí,
sí.-Conseguí balbucear.
-X: Está
bien.-Dijo con una sonrisa que causó que yo también sonriese.
-Thomas: Ey
piccola, ¿qué te ha pasado?
-__: Pues,
nada, que iba corriendo para entrar y me choqué con él.-Dije señalando al aún
desconocido.
-X: Bueno
hay que decir que yo tampoco iba con cuidado.-Me giré con un sonrisa para
intentar decirle que no era nada. Me la devolvió y vi como se formaban unos
hoyuelos en su cara y se rascaba la nuca con una mano agachando la cabeza…
¿Avergonzado?- Eh…Bueno, yo me tengo que ir. Por cierto soy Harry, encantado.
-__: Yo soy
__ y él es mi amigo Thomas.
-Harry:
Encantado Thomas. Espero volver a verte sin que tenga que tropezarme contigo
__, adiós.-Dijo dándose la vuelta tras una última sonrisa.
-__: Hasta
luego.-Agaché la cabeza sonriendo como una tonta, ¿qué me ocurre?
-Thomas:
Bueno, vamos a comer, ¿o nos vamos a quedar aquí toda la mañana?-Dijo
duramente.
-__: Vamos,
que estoy muerta de hambre.-Le correspondí en su tono.
Nos metimos
en la cafetería donde iba a entrar antes de chocar con Harry. Desayunamos con
un poco de tensión en el ambiente y al final salimos de allí y Thomas rompió el
incómodo silencio. Bueno, incómodo y estúpido.
-Thomas:
Bueno, yo me voy a ver a mi amigo, si quieres ve a ver a tu amiga esa y luego
te digo donde nos vemos para irnos de vuelta, ¿te parece?-Su tono mejoraba,
gracias a dios.
-__: Está
bien, hasta luego tonto.-Me despedí besando su mejilla y él me devolvió el
beso.
-Thomas:
Adiós, está atenta al móvil.
-__: Que sí,
anda vete ya.
-Thomas: Ya
no te molesto más.-Dijo con falsa indignación mientras se iba. Me hizo reír,
qué chico.
En medio de
la calle, sola, me sentí un poco perdida y miré la dirección que tenía en el
móvil guardada. Como no sabía a dónde ir, entré de nuevo a preguntar a las
mujeres de la cafetería, ellas debería saber al menos que calle era. Menos mal
que estaba en lo correcto, me dieron unas indicaciones y parecía que no estaba
muy lejos la casa. Cuando le agradecí la ayuda y me despedí me miraron con una
sonrisa y una cara pillina. ¿A qué venía eso? La gente de este pueblo no es normal. Salí de allí un poco en
shock y seguí las indicaciones. Al rato estaba en frente de una casa típicamente
inglesa, era la calle y el número, era allí. Me dirigí a la puerta y llamé. Al
segundo me abrió alguien la puerta y pude ver una sonrisa tan acogedora que
causó una sonrisa en mí.
-Anne:
Hombre __, te estaba esperando, ¿cómo estás?-Dijo mientras achuchaba mi cuerpo
contra el suyo.
-__: Muy
bien Anne, pero necesito aire.
-Anne: Ay sí
claro, perdona cariño, pasa pasa.
-__: Muchas
gracias.-Dijo soltando un risita inevitable.
Entré en la
casa un tanto nerviosa la verdad. Se me vino a la cabeza la posibilidad de que
su famoso hijo estuviese en casa. Me llevó por un pasillo hasta un amplio
pasillo y había una chica a la que levanté la mano agitándola a modo de saludo.
Ella vino hacia mí y me abrazó suavemente.
-X: Hola,
soy Gemma, la hija de Anne, tú debes de ser __, me dijo que venías hoy,
encantada de conocerte.
-__: Ahh…
Encantada también.
-Anne: Bueno
__, siéntate y vamos a charlar un rato.
Después de
un rato con las dos me daba cuenta de lo mucho que se parecían madre e hija. Me
hicieron un interrogatorio sobre la carrera, mi vida en España, mis amigos y,
sobre todo, los novios. Ya cuando estaban entrando en terreno peligroso se
escuchó un portazo y fue como salvada por la puerta.
-X: Hola
mamá, ya estoy aquí.
-Anne: Harry
estamos tu hermana y yo en el salón, ven un momento, tenemos invitada.-El
famoso hijo pensé.
Entonces
entró por la puerta él. El chico de la cafetería, Harry claro. Qué torpe __, es
que no hilas.
-Harry: Anda
pero si eres tú, la torpe.
-__: Eh, que
para torpe ya estás tú.
-Harry:
Bueno, bueno, dejémoslo en empate.
Anne y Gemma
nos miraban sin entender absolutamente.
-Anne: ¿Os conocíais?
-Harry: Me
choqué con ella esta mañana en la cafetería.
-__: Sí.
-Anne: Ah
entonces, no hace falta que os presente.
-Harry:
Bueno, yo no sé su nombre.
-__: Soy __.
-Harry: Ah,
bonito nombre, creo. Pero eso no es muy inglés que digamos.
-Anne:
Imposible que lo sea, es española.
-Harry: Ah claro,
ahora todo tiene sentido. Me voy a mi cuarto, hasta luego.-Es un tanto borde o
soy yo sola. Me llegó un mensaje al móvil de Thomas, hora de irse.
-__: Yo
también me voy.
-Harry:
Claro me voy yo y se acaba la fiesta.
-__: Claro
que sí, Harry.-Dije con desgana.-Muchas gracias por todo Anne.
-Anne:
Quédate un poco más.
-__: No
puedo, me quedaría, pero he venido con amigo..
-Harry: Con
su novio ha querido decir.
-__: Con mi
amigo, sé perfectamente lo que digo, gracias. Bueno, que me ha dicho que vaya
donde teníamos el coche para irnos de vuelta y que no se nos haga muy
tarde.-Harry me miraba entre victorioso y con cara de asco, ¿qué le ocurría a
ese chico?
-Anne:
Bueno, por ahí te libras, eh. Harry acompáñala que no se pierde y hasta que no
llegue el amigo no te vuelves, no vaya a ser que le pase algo.-¿Qué haces Anne?
Eso no por dios.
-__: No es
necesario, de verdad, es aquí al lado.
-Anne: Al
menos dame ese gusto __.-Dijo poniendo cara de pena.
-__: Está
bien.-Dije resignada.
-Anne:
¿Volverás?
-__: Por
supuesto.
Me despedí
de Anne y Gemma al fin y salí con Harry de la casa. Me esperaba un camino muy
largo.