lunes, 1 de abril de 2013

Todas las caras de la vida. (Última parte).

-Tu: Pero Niall, ¿qué haces aquí?
-Niall: ___, sé que acabas de salir de una relación y que lo estás pasando mal pero yo te lo tengo que decir.
-Tu: ¿Qué me tienes que decir el que Niall? No me asustes.
-Niall: Te quiero, bueno no. Te amo. Es que no puede estar sin verte demasiado tiempo, necesito tenerte cerca ___. Tu cuerpo, tu piel, tus ojos, tus labios, tu voz, tu personalidad. Eres solo tú. Me has vuelto loco ___, no puedo vivir sin ti.
-Tu: Niall yo...
-Niall: Espera un momento que acabe. Sólo te voy a hacer una pregunta. Tú contesta y ya no te vuelvo a molestar.
-Tu: Está bien.
-Niall: ___, ¿quieres ser mi novia?

¿Cómo te podía estar preguntando Niall esto por favor? No sabías que hacer, estabas en shock. Pero al recordar todo lo que habías pensado esa noche, lo que había hecho por ti, como se comportaba contigo y su forma de ser... Le querías, no había más.

-Tu: Sí...-susurraste.
-Niall: ¿Qué?-preguntó levantando la cabeza.
-Tu: Sí quiero ser tu novia.
-Niall: No me lo puedo creer.

No dijo otra palabra. Te abrazó y te agarró por la cintura y sin esperar un segundo más te besó. Tú le agarraste la nuca al mismo tiempo que le acariciabas el pelo. Al besarle sentiste cosas que jamás habías sentido con cualquier otro chico. Vuestros labios parecían no querer separarse y las lenguas entraron en el juego también. No querías separarte de él, le necesitabas aún más cerca, como si fuese una droga. El beso cada vez era más apasionado pero os separasteis por falta de aire. Mientras le estabas metiendo dentro de casa y él cerró la puerta tras de sí.

-Tu: Te quiero.
-Niall: Yo te amo con toda mi alma.
-Tu: Es que te voy a comer.

Te sentías tan segura con él. No tenías miedo de nada ni de nadie. Todos los problemas habían huido, todo era perfecto. Él te subió encima de su cintura y le rodeaste con las piernas mientras seguías besándole. De repente te echó en el sofá y sus besos empezaron a bajar por el cuello. Sus labios te quemaban, pero el dolor a la vez te ponía más. Él te acariciaba los brazos y se quitó la camiseta... ¿Por qué hacía eso? Joder vaya cuerpo tenía tu rubio. Como pudiste te acercaste a su abdomen y le diste un pequeño bocado.

-Niall: ¡Ay!, que duele.
-Tu: Te aguantas.

Después de decir eso te mordiste el labio y él te besó, parecía que le gustaba que hicieses eso. Entonces él intentó quitarte la camiseta pero te acordaste de tus cicatrices y no pudiste evitar colocarte de nuevo derecha.

-Niall: ¿Qué te pasa cariño? Voy demasiado rápido, ¿verdad? Es que soy imbécil...
-Tu: Eh eh eh. Eres perfecto, no has hecho nada malo amor. Sólo es que me acabo de acordar de mis cicatrices y me da vergüenza.
-Niall: ¿Qué cicatrices?
-Tu: En el accidente que tuvimos toda mi familia, sufrí heridas y muchos daños y me han quedado cicatrices en las piernas y la barriga y son horribles, me doy asco por eso.
-Niall: No te quiero volver a escuchar decir eso. Eres preciosa con o sin ellas. Ellas forman parte de ti y yo te amo a ti, porque las tengas no te voy a querer menos.
-Tu: Pero es que...
-Niall: Pero es que nada.

Sin que te diese tiempo a actuar te tumbó y te quitó la camiseta. Dejó al aire las cicatrices pero él, en vez de quedarse mirando, las besó. Fue una sensación muy extraña pero te gustó. Es más te encorvaste incluso. Luego te besó en la boca de nuevo, ya sabías que no pasaría nada. Luego te quitó el sujetador y tras ello, siguió besándote por la barriga y bajó a las piernas. Te quitó los pantalones y besó tu feminidad por encima de las braguitas, ya estabas mojada y al notarlo se rió. Al hacerlo te colocaste encima suya y le quitaste los pantalones y su miembro estaba preparado. En esta ocasión te reíste tú. Le quitaste las calzoncillos y él a ti el último impedimento. Tú le acariciaste el miembro, hasta agarrarlo y empezar a mover la mano. Estaba mordiéndote el labio y gemía. A la vez comenzaste a besarle.

-Niall: ___, no aguanto más.
-Tu: Corre Niall, yo tampoco.

Te colocó debajo suya y empezó a entrar dentro de ti. Al principio te dolió pero casi nada. Al instante todo fue placer y más placer. No parabas de gritar su nombre, querías más y más. Estabas agarrándole de la espalda con fuerza, su musculosa espalda. Él seguía besándote. Acabó de dar los últimos movimientos y ambos llegasteis al clímax a la vez. Fue impresionante.

-Tu: Niall, me has hecho sentir como nunca. Jamás nadie me había visto las cicatrices después de mi hermano y encima esta ha sido mi primera vez.
-Niall: Cariño, ha sido perfecto porque ha sido contigo. Y cualquiera diría que era tu primera vez vamos, uf.
-Tu: Jajaja, no seas tonto.
-Niall: Es que me pones tanto. No puedo parar de mirarte y de besarte. Necesito más.

Comenzó a besarte de nuevo. Parecía que quería más. Tú no estabas demasiado cansada y encima sentías lo mismo que él, querías más. Así al poco volvió a entrar en ti y de nuevo lo mismo. No estabas segura si había sido igual o mejor que el anterior, pero más o menos igual. En esta ocasión tú estabas más suelta y dominaste más la situación.

-Tu: Niall, yo no puedo más.
-Niall: No te preocupes mi amor. Descansa. Tenemos toda una vida por delante juntos y de momentos por vivir.
-Tu: Te quiero tanto.
-Niall: Te amo.

A partir de entonces el 17 no fue tan sólo una fecha en la que sin poder evitarlo llegabas lo de dolor a Liam y a ti por tu familia, sino que también fue tu fecha con Niall, fecha que duró para siempre.

No hay comentarios:

Publicar un comentario