domingo, 24 de febrero de 2013

Una imagen habla por sí sola. (Primer capítulo).

Al fin, después de tanto esfuerzo y tantos meses de trabajo llego el esperado día. Habían pasado meses y meses hasta que ha salido todo adelante pero lo bueno es que ha salido, es lo que importa. Eras fotógrafa y llevabas mucho tiempo trabajando en un proyecto, pero nadie apostaba por el. Hasta qué hacia un mes te llamaron y te dieron la oportunidad. Por fin ibas a hacer tu exposición. No tenía un tema definido, es decir, sólo hacías fotos de aquellas cosas que te hacían sentir algo, ya fuese un sentimiento bonito o triste. Eso era lo que te gustaba de tu trabajo, que una simple imagen pudiese transmitir tantas cosas sin necesidad de pronunciar una sola palabra. Las personas que te patrocinaron querían un tema, un título, algo para poder anunciarlo. Simplemente les dijiste: "Esto son las imágenes que muestran los sentimientos de todo el mundo. Son sentimientos, sólo eso". Y al parecer les gusto ese discursito y lo usaron como slogan "Son sólo sentimientos". A ti la verdad, te daba lo mismo el slogan, lo único que querías era mostrarle al mundo tu trabajo, lo que hacías y como disfrutabas haciéndolo. Todo el mundo que te conocía sabía que era tu vida. Desde que eras una adolescente te gustaba. Tu nunca habías sido una chica popular, es más, incluso en algunas ocasiones habías tenido que soportar duras bromas por parte de la gente "popu" y los "guays". Y gracias a la fotografía tu siempre tenías tu mundo personal, era como un caparazón que te protegía. Bueno y aparte de la fotografía tenías a Mar, tu mejor amiga. Cuando eras pequeñas tenías más amigas, una de ellas la capitana de las animadoras del instituto; esa era una de las que se reían de ti y cuando lo hizo te viste sola pero conociste Mar. Erais las dos muy parecidas y, además, os entendíais a la perfección. Para ella la radio era lo que para ti la fotografía y así las dos os apoyabais en todo momento para intentar lograr vuestros sueños. Mar ya había logrado el suyo, tenía su programa en la radio y era tan feliz, tu la ayudaste claro. Y ahora ella también te había ayudado a que cumplieses el tuyo y por fin las dos os dedicabais a lo que de verdad os gustaba. Bueno después de recodar todo eso, tenías que empezar a prepararte para ir al estudio. Además debías darte más prisa debido a que quedaba aún una foto por llevar. Era muy grande y no ibas a poder llevarla andando tu sola así que llamaste a tu amigo Louis para que te ayudase. Él era muy bueno, seguro que no le importaba y él también te había ayudado a organizar todo esto. Le conociste el último curso de instituto y desde entonces sois amigos. A veces has llegado a pensar que sientes algo más por él, pero siempre se borra esa idea de tu cabeza rápidamente. Últimamente veías que Louis miraba a Mar con unos ojos que no eran precisamente de amistad. Le gustaba, era obvio. Pero tu ya no sabías si Mar pensaba lo mismo. Bueno ya te vestiste y te peinaste, estabas lista. Al poco llego Louis.

-Louis: ¡Holaaaaa cariño! ¿Estas nerviosa?

Te dijo eso mientras te daba un beso en la mejilla y te sonreía. Para qué engañarnos, Louis era muy mono y lo tenías por tu mejor amigo, casi un hermano.

-Tu: Mucho la verdad, no sé si va a salir todo bien.
-Louis: ¿Cómo que no? Si estoy yo aquí para ayudarte, ¿cómo no va a salir bien?

Te reíste, no lo pusiste evitar. Tenía mucha guasa encima Louis.

-Louis: ¿Dónde esta la foto?
-Tu: Allí dentro.
-Louis: Venga vamos a cogerla y nos vamos ya para allá.

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