viernes, 22 de marzo de 2013

Única, especial.

Sonó el despertador, eran las 6 de la mañana. Te levantaste rápidamente y te pusiste una camiseta ancha de mangas cortas, unas mayas y los botines. Te recogiste el pelo con una cola de caballo alta y cogiste tu iPod cargado de batería. Lo encendiste y pusiste el modo aleatorio. Saliste de casa y al instante empezaste a correr. Vives a las afueras de la ciudad por lo que al poco te adentraste en un bosque por el que solías correr cada mañana. Solamente estabais tú y el bosque. Era una comunicación sin palabras pero a la vez perfecta. Al correr por allí te sentías libre y única, como de ningún otro modo lo podías conseguir. El sonido que creaban tus pies al chocar contra el suelo haciendo crujir algunas ramas y hojas secas junto con la música te relajaba y te encantaba. El viento dándote en la cara hacía que sintieses como que volabas, todo era increíble en esos ratos por las mañanas. Además allí podías ser tú, nadie te podía criticar por ir de un modo o de otro, erais tú y el bosque. Solamente eso, sin ruidos, cotilleos, escándalos, dramas... Nada que te molestase. Ya llevabas una hora corriendo y te empezabas a cansar por lo que decidiste dar media vuelta. Al poco te caíste al suelo. Al mirarte las zapatillas tenías un cordón desabrochado, que torpe. Te pusiste en cuclillas y te empezaste a abrochar los cordones cuando...

-Tu: ¡Ay, ay! ¿Pero tú quien eres? Jajajaja, para para, no hagas eso que me haces cosquillas. Pero que mono que eres, eres adorable.

Era un perrito, era súper adorable, con sus orejitas hacia arriba, moviendo la cola de felicidad. Blanco y negro, era muy bonito. Te pusiste a acariciar le para que se tranquilizase. Entonces llegó un chico corriendo.

-X: Anda pero, ¿a dónde ibas tú eh? Lo siento mucho es que lo he dejado por aquí suelto y lo he perdido de vista.
-Tu: No te preocupes, a mi no me importa, me encanta los animales.
-X: No es mío, es de un amigo que me lo ha dejado porque está de viaje. Este Liam...
-Tu: ¿Es de Liam? ¿Liam Payne?
-X: Sí, ¿lo conoces?
-Tu: Sí, claro. Es muy amigo mío. Pero a ti no te conozco, lo siento.
-X: Lo mismo digo. Yo soy Harry, encantado... ¿Tú eres?
-Tu: Soy TN, encantada también.
-Harry: ¿Y que hace una chica como tú por aquí sola?
-Tu: ¿Qué pasa porque sea yo?
-Harry: Nada, nada.
-Tu: Bueno, bueno. Pues vengo a correr, a despejar me de todo.
-Harry: Creo que eres la primera chica que conozco que le guste correr.
-Tu: Alguna tenía que ser la primera.
-Harry: Eso en otro contexto soñaría raro JAJAJA.
-Tu: Sí, me acabo de dar cuenta JAJAJA.

Te empezaste a sonrojar. Al fijarte en Harry te diste cuenta de que era muy guapo, sus rizos, sus ojos, su sonrisa... Hipnotizaba. Pero al ver su pelo pensaste en lo mucho que te gustaría tocarle el pelo, un poco raro, quizás.

-Harry: Bueno, ¿y de qué conoces a Liam?
-Tu: Soy amiga de Danielle.
-Harry: Ahh, vale, ahora lo entiendo todo.
-Tu: Sí, jajajaja. ¿Y tú?
-Harry: Yo soy amigo suyo desde que éramos unos enanos. Bueno, ¿te puedo acompañar el resto del camino que te queda?
-Tu: Pues... No sé, es que...
-Harry: ¿Qué pasa?
-Tu: Nada, que me gusta correr sola y... Mira si quieres hacemos una cosa, quedamos luego y nos vemos, ¿vale?
-Harry: ¿Y si yo no quiero?
-Tu: Ah pues entonces nada...
-Harry: Que sí, es broma tonta.
-Tu: Jajaja vale, toma esta es mi dirección y mi número de teléfono. Hablamos por wa y te digo la hora, ¿te parece?
-Harry: Perfecto. Hasta luego TN.
-Tu: Hasta luego.

Le sonreíste y te devolvió la sonrisa. Antes de irse te dio un beso en la mejilla y cogió al perro y se fue. Te quedaste allí plantada como una tonta sonriendo. No sabías que tenía, pero algo en él te encantaba. Cuando te diste cuenta de que parecías un poco tontita y que faltaba que se te cayese la baba allí mismo comenzaste de nuevo a correr hacia casa. Te sentías incluso mejor que antes. Si correr cada mañana te animaba, eso lo hizo aún más. Llegaste a casa rápidamente y con mucho ánimo. Al llegar te quitaste los cascos y pusiste los altavoces a todo volumen y te pusiste a bailar. Estabas feliz, ya tocaba. Cogiste el móvil y le dijiste a Harry que te recogiese para almorzar, te contestó esto:

"Vale, te recojo a la 1 en tu casa. Tengo muchas ganas de verte, hasta pronto xx."

Asdkflfi, tenía ganas de verte. ¿Esto era real o qué? Un chico como él, ¿para ti? Alucinabas. Te pusiste a pensar en que te ibas a poner. Estabas en frente del armario y ya sabías que te ibas a poner. Tampoco te ibas a arreglar demasiado, que no ibas de boda. Cogiste unos pantalones cortos amarillos claros, una camiseta ancha con un hombro al aire y tus converses azules marinas. No estaba mal, eso pensabas. Te diste una ducha, te vestiste y te dejaste el pelo suelto, que te llegaba por la cintura, y te pusiste una raya en el ojo y algo de rímel. Lista. En ese momento sonó el timbre. Al abrir allí estaba. Iba en vaqueros y camisa, normal pero igual de guapo.

-Harry: Hola TN, estás muy guapa.
-Tu: Bueno... Voy normal, pero gracias.

Le sonreíste y le besaste l mejilla, él te devolvió la sonrisa.

-Tu: Bueno, ¿y adónde vamos?
-Harry: Yo había pensado en comprar algo y comer en el parque y hablar.
-Tu: Vale, me parece perfecto.

Fuisteis a un lugar de comida rápida, comprasteis algo se comida y os dirigisteis a un parque enorme. Os sentasteis en el césped.

-Harry: Bueno, ¿y cómo es eso de que corres?
-Tu: Sí, corro todas las mañanas, me relaja. Me hace sentir viva y que soy única. Te parecerá raro, pero es del único modo por el que no tengo que fingir ser otra persona, me aceptan tal y como soy porque sólo estoy con el bosque. Para mi es el mejor momento del día y nada ni nadie me ha hecho sentir lo mismo.
-Harry: Me parece increíble.
-Tu: ¿El qué?
-Harry: Me has hecho ver una visión de correr que jamás imaginaria tener. Pero es que tú eres increíble.
-Tu: Jo, que va. Además me acabas de conocer, ¿cómo sabes que no me acabarás odiando dentro de unos instantes?
-Harry: Sé que eso no pasará. Eres tú.
-Tu: Sí, lo sé, jajajaja ¿y qué?
-Harry: No sonrías que me enamoro.
-Tu: Venga ya, no me seas tonti.
-Harry: Ea, ya lo has conseguido. Me has enamorado.
-Tu: Sí, claro jajajaja.
-Harry: TN, no sabes lo en serio que te estoy hablando. Cuando te giraste esta mañana al hablarte yo por ver al perro y vi tu cara y tu sonrisa, sabía que te tenía que conocer más. Lo necesitaba, simplemente me encantaste. Y al hablar contigo aún más. Eres increíble.

¿Pero qué te estaba diciendo Harry? Te acababa de conocer. Todo era muy rápido, te gustaba pero se estaba pasando, o eso creías.

-Tu: Joder, no sé que decir. Tú a mi me gustas pero todo va muy rápido, yo necesito más tiempo para hablar y conocernos.
-Harry: Todo el tiempo que necesites pequeña.

Así, después de esa situación un tanto incómoda, te dejó en tu casa. Esta vez te abrazó y te besó la mejilla más dulcemente. Hizo que te estremecieses, te sentías muy segura entre sus brazos. Así cerraste la puerta y te quedaste pegada a ella, pensando sobre lo que te había pasado. Era todo tan raro y genial a la vez. Así llegó el día siguiente y el otro y el otro, a lo tonto a lo tonto pasó casi un mes y seguías viendo a Harry. Erais amigos, pero tú sentías algo más por él, ahora lo tenías muy claro. Lo conocías y te encanta como era. Un día recibiste un mensaje de Harry. Quería quedar una noche a cenar y tú aceptaste, ¿por qué no? Esta vez te arreglaste bien, para la ocasión. Te pusiste una falda, una blusa y unos tacones. El pelo y el maquillaje siempre igual, no te gustaba demasiado maquillaje en la cara, no serías tú. Así llegó la hora y Harry llamó al timbre y te recogió.

-Harry: Estás preciosa TN.
-Tu: Muchas gracias, también estás muy guapo tú.
-Harry: ¿Nos vamos?
-Tu: Venga vamos.

Comenzasteis a caminar, no estabas echando cuenta al camino que estabais siguiendo, estabas embobada con Harry. De repente él se paró en seco.

-Harry: Hemos llegado.

Estabais en el parque donde quedasteis la primera vez y él te dijo lo que sentía. Acababas de caer, hacía justo un mes que conocías a Harry y él se había acordado, era para comérselo.

-Tu: Te has acordado
-Harry: ¿Cómo no voy a acordarme de cuando conocí a lo mejor de mi vida?

Al decirte esto tu reacción fue besarle. No aguantabas más. Él, tras la sorpresa, comenzó a seguirte. Tú le agarrabas por la nuca y le acariciabas el pelo mientras él te abrazaba por la cintura, era perfecto. Cuando parasteis, os quedasteis con vuestras frentes unidas abrazados.

-Tu: Te quiero.
-Harry: Yo más.
-Tu: Acompáñame a casa por favor. Te quiero dar algo.

Os dirigisteis a tu casa y entrasteis.

-Tu: Espera un momento aquí, ponte cómodo.

Subiste a tu cuarto, te cambiaste y te pusiste cómoda. Al bajar llevabas una sorpresa entre las manos.

-Tu: Tengo algo para ti.
-Harry: ¿Qué es?
-Tu: Ven y te lo doy.

Se acercó a ti y le diste unos calentadores para correr. Él se quedó alucinado.

-Harry: ¿Esto significa que te puedo acompañar a correr a partir de ahora?
-Tu: Espero que para siempre.

Entonces te volvió a besar y los tiró al suelo. Te cogió en brazos y te tiró en el sofá. Te empezó a besar más y más. No podrías aguantar si seguía así. Te empezó a subir la camiseta y te besó por la barriga subiendo poco a poco hasta que te quitaste la camiseta tú.

-Harry: ¿Seguro?
-Tu: Sigue.

Te besó de nuevo y se empezó a quitar la chaqueta y la camiseta. Él bajó por tu cuerpo hasta llegar a tus pantalones. Te los bajó y más tarde las braguitas. Así tú le desabrochaste el pantalón y se lo quitó junto con los calzoncillos. Él tenía su miembro ya eréctil, pero de todos modos lo cogiste y moviste un poco la mano, se empezó a mover y gimió un poco. Él te freno y se metió dentro de ti. Arqueaste el cuerpo de dolor al principio, aunque poco a poco, al adaptarte a él, todo comenzó a ser placer. Ambos gritabais y gemíais. Al fin acabasteis y el cayó a tu lado, los dos rendidos.

-Tu: ¿Sabes qué?
-Harry: ¿Qué?
-Tu: Me has hecho sentir como sólo me sentía al correr, como te dije hace un mes. Única y especial, has sido el primero en hacerme sentir así, gracias.
-Harry: Es que lo eres amor mío, lo eres. Te amo.
-Tu: ¿Para siempre?
-Harry: Para siempre.

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