Entonces me
encontré con esos ojos verdes. No pude evitar quedarme embobada mirándolos. Me
hipnotizaban, me llamaban. Me era imposible apartar la vista. No sabía quién
como sería la persona que estaba detrás de esa mirada, pero en aquel momento no
me importaba lo más mínimo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario