domingo, 31 de marzo de 2013

Todas las caras de la vida. (Novena parte).

Al cerrar la puerta te sentiste bien y muy libre realmente. En tu casa estaban Liam y Lisa que habían visto toda la escena desde la ventana y te miraban alucinados.

-Liam: Ole hermanita ole.
-Lisa: Tía, con dos ovarios.
-Tu: Jajaja, se acabó, ¡soy libre! Realmente no sé si es bueno o malo.
-Liam: Más vale sola que mal acompañada.
-Tu: Ya, ya lo sé. Bueno os dejo que estoy cansada de cargar muebles, menos mal que Niall me ayudó sino...
-Liam: ¿Quién es Niall?
-Lisa: Que cotilla eres cariño.
-Liam: Es mi hermana cielo, me tengo que preocupar, otro imbécil no le va a hacer daño.
-Tu: Ohhh, muchas gracias. Es sólo un vecino de la abuela que me ha ayudado con los muebles, ya está. Parece muy buena persona.
-Liam: Bueno, bueno eso tengo que juzgarlo yo...
-Tu: Sh, lo que tú digas. Me voy para arriba. Lisa, tú y yo tenemos que hablar las dos solas.
-Lisa: Uuuh, que miedo. Jajaja, mañana hablamos.
-Tu: Jajaja, eso eso. Hasta mañana, os quiero.
-Juntos: ¡Igualmente!

Subiste a tu cuarto y te cambiaste. Te pusiste tu pijama, te metiste en la cama y justo al cerrar los ojos recibiste un mensaje. ¿Quién sería? No tenías guardado el número. Sería...

"Buenas noches preciosa. Descansa mucho, mañana te llamo para quedar, ¿te parece? Te quiero.
Niall xx."

Dios, dios, dios, dios. Era él. Nunca antes te habías puesto tan nerviosa por un simple mensaje de alguien al que casi ni conocías. Además ya iban dos "te quiero" y hoy habíais estado tan cerca de... Besaros. ¿Dónde había estado este niño toda tu vida? Le dijiste que te llamase por supuesto, al igual que él le pusiste "te quiero". En cierto modo, estabas llegando a pensar que era cierto, que le querías. Así te fuiste a dormir con una sonrisa en la cara. A la mañana siguiente tu hermano te levantó muy temprano y te susurró: "Enana, arréglate, es 17." Con todo el lío de tu abuela, Niall y Nick ni te acordabas de que era 17. Te levantaste y te vestiste rápidamente. Te pusiste unos pantalones azules marinos, una blusa blanca de tirantas y unos tacones de piel marrones. Esos días siempre ibas muy arreglada al cementerio. Es un día muy especial, tanto para tu hermano como para ti. Liam no iba de chaqueta pero iba muy arreglado también y muy guapo.

-Liam: ¿Lista?
-Tu: Vamos.

Llegasteis al cabo de una media hora y comprasteis flores para las tres tumbas. Al llegar allí leíste, como cada 17, todos los nombres y una mayor que era en conmemoración a la familia Payne. Todo eso hizo que comenzases a recordar momentos vividos con ellos pero sobre todo lo ocurrido y vivido tras el accidente, era demasiado dolor. Liam te abrazó y lloraste en su hombro, siempre ocurría lo mismo. Él te intentaba consolar pero también acababa llorando. Muchas veces habíais pensado de dejar de ir para no sufrir, pero había algo que os impedía dejar de ir. Al final parecía que te estabas mejorando y, después de despediros, fuisteis de camino al coche. Andando alguien te llamó.

-Llamada telefónica-
-Tu: ¿Sí?- Preguntaste. Cualquiera que te escúchase sabría que estabas llorando.
-X: ___, soy Niall. ¿Qué te pasa?
-Tu: No, no me pasa nada...
-Niall: ___, no intentes engañarme cuando es imposible. Es evidente que algo te pasa.
-Tu: No te preocupes...-Rompiste de nuevo a llorar. El hecho de que él se preocupase tu hundió aún más.
-Niall: Mira, voy a ir a tu casa a ver que te pasa quieras o no quieras.
-Tu: No estoy en casa. Estoy en el cementerio.
-Niall: ¿En el cementerio? No te nuevas por favor.
-Tu: Vale, te espero...
-Fin de la llamada telefónica-

-Tu: Liam, vete sin mi. Niall quiere hablar conmigo, está preocupado.
-Liam: ¿Estás segura de que puedes confiar en él?
-Tu: Sí, no te preocupes. Adiós.
-Liam: Hasta ahora, ten cuidado.

Te besó la mejilla y se fue. Te quedaste allí de pie esperando. Pensando que iba a llegar Niall caíste en que iba a saber lo de tu familia y Nick nunca lo supo. Pero él te daba la confianza que Nick nunca te acabó de dar. Al poco tiempo viste el coche de Niall. Él se bajó rapidísimo y fue hacia donde tú estabas. Antes que nada te abrazó y te dijo:

"___ ya está, ya está. Estoy aquí, sea lo que sea que haya pasado no lo volverás a pasar mal, estoy aquí contigo. No me voy a ir."

Te quedaste abrazada a él, llorando sintiéndote protegida por los brazos de Niall.

No hay comentarios:

Publicar un comentario