domingo, 31 de marzo de 2013

Todas las caras de la vida. (Octava parte).

Seguiste bajando las escaleras con esa sensación en el cuerpo. ¿Le querías? No, eso es imposible. Le acababas de conocer. Te pusiste en la parada del autobús y al rato te diste cuenta de que no había autobuses aquel día, vaya mierda. ¿Ahora que ibas a hacer? Te pusiste al borde de la acera para llamar a un taxi. Andando no podías ir, estaba demasiado lejos. Pasó un rato y no había ni un taxi. Al fin viste uno a lo lejos.

-Tu: ¡EH! ¡AQUÍ, AQUÍ! ¡PARE!... ¿ADÓNDE VAAAAAS? Mierda...
-Niall: ¿Qué haces aquí aún ___?
-Tu: Ah... Pues que no hay autobuses y mi casa está muy lejos. Y no para no un pu... Ni un taxi.
-Niall: Que mala suerte. ¿Te llevo a tu casa?
-Tu: No, no te preocupes por mi, me las arreglaré. Como toda mi vida he hecho...-eso último lo susurraste.
-Niall: En serio ___, no es molestia. Y menos si es por ti, venga que te llevo y no me seas cabezota.
-Tu: Jo vale.

Seguiste a Niall hasta su coche y te abrió la puerta, como un caballero. Te encantaba este niño, aunque lo acabases de conocer, era adorable. Él se montó después y te sonrió. Le diste las indicaciones para llegar a tu casa y llegasteis al instante. Cuando te bajaste el se bajó detrás de ti.

-Tu: ¿Por qué te bajas?
-Niall: No pretenderás que deje a una chica increíble y preciosa sola por la calle a estas horas de la noche, ¿verdad? Además encima de que me he hecho el camino, lo acabo bien.

Empezaste a sonreír como una tonta ante su comentario. Esas cosas jamás te la había dicho Nick... Ostras Nick, no te habías acordado de él en todo el día, eso estaba bien. Unos minutos después ya estabais en tu casa.

-Tu: Esta es mi casa.
-Niall: ¿Seguro? No me estarás engañando para que me vaya ya, ¿no?

Se acercó muchísimo a ti en ese momento. Sentías su respiración y tu corazón se aceleró a mil.

-Tu: N-no te miento...
-Niall: Te creo.

Entonces te agarró por la cintura y te abrazó. Eso te puso la piel de gallina. Al instante te besó la mejilla y te dijo:

"Hasta luego ___, me alegro de que aquel día te equivocases al llamar a la puerta. Pronto nos veremos. Te quiero."

Sólo fuiste capaz de balbucear un pequeño adiós y le besaste la mejilla. Te temblaba todo el cuerpo y se alejó de ti. Te quedaste plantada en la puerta y antes de entrar alguien te agarró por el brazo y te giró... ¡Anda pero mira quien era! Tu "novio".

-Nick: ¿Quién era ese?
-Tu: Un amigo, ¿a ti que te importa?
-Nick: Sí me importa, soy tu novio.
-Tu: Ahí, te equivocas ya no somos novios.
-Nick: ¿Cómo que no? Me tienes que dar explicaciones y ya está.
-Tu: Ah, ¿sí? Con que hay que dar explicaciones, mm... Pues a ver si puedes explicarme porque te he visto hoy besándote con una chica en un banco y luego con toda la cara vas y me llamas para quedar.
-Nick: Esto... Yo... ___, te lo puedo explicar.
-Tu: Sí, ahora le estabas dando clases de la anatomía del cuerpo pero en prácticas, ¿no? Venga ya.
-Nick: Joder ___ déjame hablar.
-Tu: Pues no me da la gana. Y ya creo que te ha quedado claro que no estamos juntos y que no te tengo que dar explicaciones Nick, adiós.

Así te diste la vuelta y pegaste un portazo dejándolo fuera, plantado como tú te habías quedado por la mañana.

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