Liam te recogería a las 8. Igual que Tom a Lidia, así que teñíais que estar perfectas a esa hora. Estuvisteis todo el día con Skype puesto para ir viendo lo que os ibais a hacer en el pelo y como ibais de tiempo, esas cosas. Liam te llamó, mientras estabas con Skype y le dijiste a Lidia que se callase, se iba a enterar de todo pero te daba igual, era tu mejor amiga.
-Llamada telefónica-
-Liam: Hola ___.
-Tu: Hola...
-Liam: Ya ha llegado el día.
-Tu: Lo sé, lo sé.
-Liam: Bueno te he llamado para recordarte que a las 8 estoy en tu casa.
-Tu: Tranquilo, no se me ha olvidado.
-Liam: Ah, vale mejor. Hasta entonces preciosa.
-Tu: Hasta luego guapo.
Y colgaste, se te había quedado una sonrisilla en la cara.
-Lidia: Que monooooo tía.
-Tu: Lo sé jo...
-Lidia: Recógetelo, lo tienes por los suelos.
-Tu: Anda que basta hija.
-Lidia: ¿Llevo o no llevo razón?
-Tu: La verdad es que sí.
-Lidia: Pues eso. Sigue vistiéndote corre.
Ya estabas duchada. Te pusiste el vestido y te arreglaste el pelo. Lo tenías largo, castaño y liso. No intentaste nada raro. Lo único que hiciste fue recogerte dos mechones para no tenerlos en la cara. Luego, te echaste un poco de polvo de maquillaje, una raya en el ojo, rímel y lista. Por último preparaste el bolso y te pusiste los tacones. Le dijiste a Lidia que ya estabas y ella también estaba preparada, iba preciosa. Apagaste el portátil y bajaste. Tus padres estaban en el salón y te vieron bajar. Tu madre comenzó a sonreír, parecía que le gustaba el conjunto. A tu padre se le pusieron los ojos como plato, le gustaba pero no para que salieses a la calle, con niños. Les leías el pensamiento.
-Madre: Ca-cariño, estás increíble. Preciosa.
-Padre: Demasiado diría yo.
-Tu: Muchas gracias. Liam viene a recoger me a las 8, no le debe quedar mucho.
-Madre: Vale cariño, disfruta mucho.
-Padre: ¿Quién es el Liam ese, eh?
-Tu: Papaaaaa.
-Madre: Anda, cállate ya eh. No le eches cuenta, disfruta cielo.
-Tu: Gracias mami.
Ibas con un vestido blanco ajustado por el pecho y luego se le dejaba vuelo y te llegaba un poco por encima del medio muslo. Además tenía mucha espalda al aire y como estabas morena, te resaltaba aún más. Después llevabas unos tacones color camel de aguja, bastante altos. El bolso a juego y un colgante largo te llegaba hasta un poco por debajo del pecho. Era la primera vez en mucho tiempo que no te veías mal. Después de despedirte de tus padres, Liam llamó a la puerta. Fuiste a abrirle. Iba realmente guapo. Llevaba una camisa celeste y unos pantalones largos camel también, parecía que os habíais puesto de acuerdo. La camisa le resaltaba el tono de piel, te quedaste sin palabras al verle.
-Liam: Madre mía ___, estás, estás... Buaf. Impresionante.
-Tu: Lo mismo te digo, no tengo palabras.
-Liam: Ni yo.-dijo mientras te recorría todo el cuerpo con la mirada.- Emm...¿Nos vamos?
-Tu: Sí.
No hay comentarios:
Publicar un comentario