Ya os girasteis y os fuisteis a tu casa. Allí comenzasteis a hablar del estilo de vestido que queríais, los zapatos, los peinados, etc. Lo típico. Pero al final acabasteis hablando de los chicos como era lógico. Es decir, se os había cumplido el sueño de las dos. Ibais al baile con los chicos que queríais.
-Lidia: ¿Te imaginas que nos piden salir los chicos en el baile?
-Tu: ¿TE IMAGINAS? Sería ya uf...
-Lidia: Eso sí que sería lo mejor de todo.
-Tu: Sí tía, ojalá llegue ya el puto sábado jajajaja.
-Lidia: SÁBADO VEN A NOSOTRAS.
-Tu: TE LO ROGAMOS.
Estuvisteis un rato haciendo tonterías y riéndose como siempre y quedasteis en una hora por la mañana para ir a comprar.
-Tu: Ya sabes a las once en el centro comercial. Puntual eh.
-Lidia: Lo mismo digo guapa.
-Tu: Eso, bueno hasta mañana. Te quiero anda.
-Lidia: Y yo más.
Te quedaste ya en casa y al poco llegaron tus padres. Le contaste todos tus planes. Te dijeron que no había problemas pero que no llegases muy tarde. Como a Lidia le dejaban más tiempo habíais pensado que tú te fueses a su casa a dormir y así pasaríais las dos más tiempo en la fiesta. Cuando se lo dijiste a tus padres no les sorprendió, pero te dejaron de todos modos. Estabas ya más feliz que una perdiz. Después te volviste a meter en tu cuarto con el móvil y con la música a todo volumen. Cenaste rapidísimo y a dormir. Te dormiste en realidad. Te levantaste y al mirar el móvil Liam te había mandado un mensaje:
"No veo la hora de que llegue el sábado para estar juntos ___. No sé como estoy aguantando. Te quiero."
¿Cómo te podía mandar eso quedando aún dos días para la fiesta? Te iba a dar algo, como le querías. Te vestiste rápido y te fuiste para el centro comercial aunque llegaste un poco temprano, Lidia ya estaba allí.
-Tu: ¿No podías esperar?
-Lidia: No tía.
-Tu: Yo tampoco jajajaja.
-Lidia: Vamos a comprar ya.
-Tu: Corre, yo ya estoy metida en la primera tienda.
Perdisteis la cuenta de en cuentas tiendas entrasteis. Lo peor de todo es que habías comprado de todo menos los vestidos. Habíais visto algunos muy monos pero queríais esperar por si veíais alguno mejor en otra tienda. Y entre tienda y tienda, cayeron camisetas, shorts, tacones, etc. Pero al fin, al fin, encontrasteis cada una un vestido que os encantaba para cada una. Ya os fuisteis a casa. Llegasteis sobre las 8. Todo el día en el centro comercial, flipante. Al fin entraste en tu casa y soltaste todas más bolsas.
-Madre: ___, ¿qué te has comprado, por favor? ¿Todo el centro comercial?
-Tu: Que exagerada mamá. Nos hemos pateado el centro de arriba a abajo.
-Madre: ¿Tienes ya vestido?
-Tu: Sí.
-Madre: Al menos enséñame lo, ¿no?
-Tu: Es que quiero que sea sorpresa el conjunto para ese día. Si quieres te enseño el resto de la ropa que he comprado.
-Madre: Ah, que has comprado más ropa a parte de eso.
-Tu: ¡Claro!
-Madre: Ay madre de dios.
-Padre: Niña, como sigas comprando así nos vas a arruinar.
A tu madre le encantó toda la ropa que compraste, pero el vestido y los tacones con los demás accesorios eran sorpresa. Las dos ibais a hacer lo mismo. Queríais ver sus caras. Los días siguientes antes de la fiesta pasaron rápido y sólo hablabais las dos de lo mismo. Tus padres tenían la cabeza como un bombo incluso. Y llegó el día de la fiesta y con él, el que creías el mejor día tu vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario