miércoles, 1 de mayo de 2013

Ese sitio tan especial. (Octava parte).

Al pensar en ese día no sabes ya muy bien lo que sientes. Esa noche la pasaste en un hotel y al día siguiente le pediste a una compañera tuya de la facultad si le importaba compartir piso contigo. Era muy buena chica y os llevabais bien, pero jamás le contaste lo de Liam para no abrir heridas, es más, sigue sin saberlo. Ahora mismo las únicas personas que lo saben sois Sofía y tú. Bueno no, mentira, también se lo contaste a Lidia, pero ella poco podía hacer. Sólo necesitabas a alguien con quien desahogarse, pero al no tenerla frente por frente no era lo mismo. Sofía era muy buena amiga tuya ahora, es decir, la más allegada después de Lidia. Ella lo sabe perfectamente que Lidia es tu mejor amiga a pesar de la distancia, y le da lo mismo, lo comprende. Ya al fin estabas en casa y podrías descansar, ya tocaba. Soltaste el bolso y pensaste en darte una duchar pero... No, mejor no. Lo que más te apetecía en aquellos momentos era un baño de agua caliente hasta la barbilla, meterte debajo del agua y así hacer como que te esfumabas del mundo y de los problemas que había en él. Te preparaste la bañera y te desnudaste. Te fuiste metiendo poco a poco y al fin estabas cubierta. El agua cubría todo tu cuerpo menos tu cabeza. Era la sensación más relajante que se puede sentir. Casi te quedas dormida allí pero al final, al sentir que Marta había llegado te decidiste a salir del agua aunque con mucho trabajo. Saliste con una toalla rodeando te el cuerpo y sujetándola con tus brazos.

-Marta: ¡Hola!, ¿qué tal?
-Tu: Ahora mismo perfecta, que baño me he dado.
-Marta: Ya veo ya, yo estoy muerta.
-Tu: Pues te recomiendo que te des otro igual, te vas a quedar como nueva aunque un poco atontada.
-Marta: Sí, ya veo que lo estás más de lo normal, JAAJJAA.
-Tu: Ea, mírala que graciosa ella. Al menos yo estoy ya a gusto no como tú.
-Marta: Bueno, bueno, ya queda poco para que esté igual que tú.
-Tu: De tonta ya estás, eso te lo aseguro.
-Marta: Golpe bajo.
-Tu: Te la debía.
-Marta: Vale, vale, haya paz.
-Tu: Bueno chica, yo me voy a dormir ya, ¿vale? Buenas noches.
-Marta: Buenas noches, descansa.
-Tu: No te preocupes que lo haré e igualmente.

Así te subiste a tu cuarto y te pusiste el pijama. No tenías demasiados ganas de dormir porque entonces llegaría el día siguiente. Y eso implicaba más recuerdos de los que habías tenido ese día. Pero ya que más daba, lo tenías todo en la mente y no había más remedio. Mañana sería un viernes largo, muy largo. Y más que nada, sería un 15 largo. Lo único que querías es que no pasasen más cosas en ese día, en un día con ese numerito no, serían ya demasiadas cosas para una misma fecha. Mejor dejar las cosas como estaban que ya había bastante. En torno a todos esos pensamientos conseguiste conciliar el sueño, aunque no fue la mejor noche de tu vida. Te levantaste al día siguiente con un presentimiento extraño, demasiado para tu gusto.

No hay comentarios:

Publicar un comentario