Y sí, esperar esperaste. Las nueve y no había llegado. Bueno en realidad no era tan extraño porque quizás se haya entretenido con los amigos. Las diez y nada, aún no aparecía. Retiraste los platos con la comida para que no se enfriasen mucho. Las once y nada. Ya estabas cabreada. Se había olvidado de vuestro aniversario seguro. Tu plato de comida lo tiraste a la basura, dejaste el suyo por si el señorito tenía hambre cuando llegase y lo metiste en el microondas. Al final a las doce de la noche se dignó a llegar. Tú estabas sentada en el sofá, con las piernas encima del mismo, abrazando a un cojín, para que te protegiese y evitar así que llorases. Te daba algo de fuerza, era extraño sí.
-Liam: Hola, siento haber llegado tan tarde, ¿qué tal tu...
Se quedó sin habla al girarse y ver la mesa puesta con velas, todas las luces aflojadas y tú en el sofá súper arreglada. Se puso la mano en la frente y de repente y empezó a abrir la boca. Luego comenzó a susurrar unos "Mierda, mierda, mierda". Ya se había acordado de lo que pasaba esa noche. Ni si quiera le miraste, el enfado era descomunal.
-Liam: Lo siento mucho ___, no me acordé de...
-Tu: Ya, no te creas que no me he dado cuenta. Pero vamos no te preocupes, estoy acostumbrada a que te olvides de mi-te pusiste de pie en ese momento.
-Liam: Estás preciosa.
-Tu: Mira, no sé si lo estaré o no lo estaré, pero es que da lo mismo. He hecho todo esto por ti, por nosotros. Creía que con esta fecha y este día podría reavivar lo que había entre nosotros y así seguir adelante, porque yo te quiero. Bueno quizás lo debería poner en pasado, porque ya no sé si sigue siendo así. Ahora me doy cuenta de que lo nuestro estaba muerto directamente y no había solución aunque yo no lo viese antes. Esto ya ha sido la gota que ha colmado el vaso. Tanto esfuerzo y emoción que he puesto en todo esto ha sido en vano y ahora me arrepiento de haber hecho el ridículo de este modo. Porque sí, eso es lo único que he hecho Liam, el ridículo pensando en que quizás todo volvería a ser como antes tras hoy. Se acabó yo ya no aguanto más esta situación. Lo siento.
Liam se quedó petrificado con tus palabras, no sabía que estabas tan mal. No podía reaccionar y al mirarle a los ojos unas lágrimas comenzaron a caer de tus ojos. Para que no lo viese demasiado te giraste y te dirigiste a tu cuarto. Él te siguió.
-Liam: Por favor, ___, espera...
-Tu: Ya no Liam, ya no, es demasiado tarde. Por favor sal.
Empezaste a cambiarte de ropa y sí delante de él, para que viese todo lo que habías hecho y ahora quizás viese el daño que te había hecho. Te quitaste el vestido. Liam estaba mirándote embobado.
-Tu: Liam, sal de aquí ahora mismo, por favor.
-Liam: Pero es que...
-Tu: Fuera Liam, en serio.
Te pusiste lo primero se tuviste a la vista, cogiste tu bolso y las cosas más necesarias y saliste del cuarto hacia la puerta de la calle.
-Liam: ¿Adónde vas?
-Tu: Adonde pueda, ahora mismo a un hotel, ya me buscaré otro apartamento.
-Liam: ¿Te vas?
-Tu: ¿Esperabas que después de todo lo que he dicho me quedase aquí? Ya volveré por el resto de mis cosas, pero yo necesito irme de aquí. No te preocupes, no ha sido tu culpa, simplemente no estábamos hecho el uno para el otro y lo nuestro ha durado lo que ha durado la pasión del momento. Y no quiero seguir fingiendo que hay algo que no hay, de verdad que lo siento. Que sepas que sí que te quiero pero no aguanto así. Adiós.
Sin dejarle decir nada abriste la puerta y te marchaste sin rumbo fijo, la única meta era estar lo más lejos de él posible.
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