lunes, 1 de julio de 2013

Todo vuelve. (Capítulo 4)

Emm… Sí, era él. Si mi vista no me fallaba era él. Pero que quería si sobre lo nuestro ya estaba todo hablado o eso pensaba yo.
-Jorge: ¡Eh __, espera!
-__: ¿Qué quieres Jorge?, tengo mucha prisa.
-Jorge: Solo quería despedirme de ti.
-__: Ahh…
Entonces así, sin más, me acercó hacia él y me abrazó. No supe cómo reaccionar pero al final, me dejé llevar. Un abrazo en aquel momento me venía bien. Me fui a separar de él pero solo me dejó que lo hiciese un poco y se acerco a mi oreja.
-Jorge: Te quiero. Sé que no es un buen momento ni el mejor lugar para decírtelo pero no podía dejar que te fueses a Londres sin que lo supiese. Te quiero __.-Me susurró.
Me quedé helada. Después de lo que tuvimos aquella noche no me volvió a decir nada, casi ni me miraba y ahora justo cuando me voy a Londres, ¿me dice esto? Este niño es increíble, así lo único que consigue es que yo me vaya sintiéndome aún peor, pensando en lo que podría haber ocurrido entre nosotros si me hubiese quedado. Parece que lo hacía a propósito, para herirme más. Me separé por completo de él y aún bloqueada me giré lentamente.
-__: Adiós Jorge.
No dije nada más, no hice un solo movimiento más, no me volví a girar. Continué andando, siguiendo la cola para embarcar ya en el avión.
Andaba sin más, no era aún consciente de lo que me había dicho. Tenía que ser todo una broma. Sí, seguro que era eso, sólo era una broma. Bueno, o quizás era un sueño. Quizás yo no esté en la cola para irme a Londres, quizás Jorge no me acababa de decir  eso y no está viendo como me voy, quizás mi familia no tiene sus ojos llenos de lágrimas porque me voy. Sí, todo era un sueño. Me pellizqué para despertarme de lo que creía una pesadilla más que un sueño. Tras un pequeño de resentimientos por el dolor del pellizco, me giré. Pero nada, todo estaba tal como lo dejé después de girarme la primera vez para mi desgracia. No era un sueño, todo era verdad, todo estaba pasando. Entonces, aún más hundida y desconcertada seguí caminando porque algunos pasajeros se estaban molestando ya con mi actitud. La gente tan agradable y compresiva como siempre. Ya era lo que me faltaba para completar el día: gente borde para echarme a la cara.
Al fin entré en el aparato este gigantesco que me da un poco de miedo. Su funcionamiento es algo que jamás entrará en mi cabeza: un chisme de no sé cuantas toneladas de metal impulsado por dos motores y alas; y vuela. No sé, todo es física y leyes pero siempre que me monto en uno no puedo evitar sentir algo de desconfianza cuanto menos.
Con estos pensamientos encuentro mi asiento: 8B. ¿Quién será mi acompañante? Ni idea, pero supongo que lo averiguaré dentro de poco, si es que tengo acompañante. Pongo el móvil en modo avión y me dispongo a escuchar música y que así ésta me saqué todo tipo de pensamientos de la cabeza. Le doy a "aleatorio", normalmente no me falla. Encuentro una postura cómoda, dentro de lo que cabe, y ya solo me queda esperar y esperar.
Al cabo de unas dos canciones siento movimiento a mi lado, parece que ha llegado mi acompañante. Una mujer de mediana edad de la que destaco su gran sonrisa al ver que la estaba mirando. Podría ser perfectamente mi madre y con esa sonrisa y esa mirada, me reconfortó. No tenía pinta de ser española quizás estaba de vacaciones aquí, quién sabe. Pero sea lo que sea seguramente lo descubriré dentro de poco.
-__: ¡Hola!-Dije con tono animado.
-X: Hola querida, mi nombre es Anne.- Dijo con una sonrisa.
Sí se notaba el acento, no me he equivocado. Así decido continuar la conversación en inglés, así practico.
-__: Encantada, soy __.
-Anne: Eres española, ¿verdad?
-__: Sí.
-Anne: Bueno tú habrás descubierto que yo no.-Sin evitarlo empecé a reírme.
Así comencé a hablar con Anne durante todo el viaje. Aburrido no fue. Le conté las razones que tenía para irme a Londres y me escuchaba con atención. Luego ella me dijo que había estado en España para visitar a una amiga enferma que ya estaba mejor. También me dijo que no vivía en Londres, sino que vivía en un pueblo llamado Holmes Chapel o algo así. Me sugirió que fuese allí, pero yo, educadamente rechacé la oferta. De todos modos me dejó su dirección por si necesitaba algo mientras estaba allí. Me pareció una mujer encantadora a la que sin duda no dudaré en visitar al menos a modo de agradecimiento. Me dijo también que tenía un hijo que se llamaba Harry si recuerdo bien. Me dijo que tenía un pelo peculiar, muy revuelto, ojos verdes, alto y que estaba en forma. Es su madre, no va a hacer una mala descripción de su hijo claramente. Intrigada me dejó, muchísimo. También me comentó que trabajaba en una panadería pero que le encantaba la música. Completito el chaval, pensé yo.
-Anna: ¿Sabes qué?
-__: ¿Qué?

-Anne: Me gustas para mi hijo.

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