Emm… Sí, era
él. Si mi vista no me fallaba era él. Pero que quería si sobre lo nuestro ya
estaba todo hablado o eso pensaba yo.
-Jorge: ¡Eh
__, espera!
-__: ¿Qué
quieres Jorge?, tengo mucha prisa.
-Jorge: Solo
quería despedirme de ti.
-__: Ahh…
Entonces
así, sin más, me acercó hacia él y me abrazó. No supe cómo reaccionar pero al
final, me dejé llevar. Un abrazo en aquel momento me venía bien. Me fui a
separar de él pero solo me dejó que lo hiciese un poco y se acerco a mi oreja.
-Jorge: Te
quiero. Sé que no es un buen momento ni el mejor lugar para decírtelo pero no
podía dejar que te fueses a Londres sin que lo supiese. Te quiero __.-Me
susurró.
Me quedé
helada. Después de lo que tuvimos aquella noche no me volvió a decir nada, casi
ni me miraba y ahora justo cuando me voy a Londres, ¿me dice esto? Este niño es
increíble, así lo único que consigue es que yo me vaya sintiéndome aún peor,
pensando en lo que podría haber ocurrido entre nosotros si me hubiese quedado.
Parece que lo hacía a propósito, para herirme más. Me separé por completo de él
y aún bloqueada me giré lentamente.
-__: Adiós
Jorge.
No dije nada
más, no hice un solo movimiento más, no me volví a girar. Continué andando,
siguiendo la cola para embarcar ya en el avión.
Andaba sin
más, no era aún consciente de lo que me había dicho. Tenía que ser todo una
broma. Sí, seguro que era eso, sólo era una broma. Bueno, o quizás era un
sueño. Quizás yo no esté en la cola para irme a Londres, quizás Jorge no me
acababa de decir eso y no está viendo
como me voy, quizás mi familia no tiene sus ojos llenos de lágrimas porque me
voy. Sí, todo era un sueño. Me pellizqué para despertarme de lo que creía una
pesadilla más que un sueño. Tras un pequeño de resentimientos por el dolor del
pellizco, me giré. Pero nada, todo estaba tal como lo dejé después de girarme
la primera vez para mi desgracia. No era un sueño, todo era verdad, todo estaba
pasando. Entonces, aún más hundida y desconcertada seguí caminando porque
algunos pasajeros se estaban molestando ya con mi actitud. La gente tan
agradable y compresiva como siempre. Ya era lo que me faltaba para completar el
día: gente borde para echarme a la cara.
Al fin entré
en el aparato este gigantesco que me da un poco de miedo. Su funcionamiento es
algo que jamás entrará en mi cabeza: un chisme de no sé cuantas toneladas de
metal impulsado por dos motores y alas; y vuela. No sé, todo es física y leyes
pero siempre que me monto en uno no puedo evitar sentir algo de desconfianza
cuanto menos.
Con estos
pensamientos encuentro mi asiento: 8B. ¿Quién será mi acompañante? Ni idea,
pero supongo que lo averiguaré dentro de poco, si es que tengo acompañante.
Pongo el móvil en modo avión y me dispongo a escuchar música y que así ésta me
saqué todo tipo de pensamientos de la cabeza. Le doy a "aleatorio",
normalmente no me falla. Encuentro una postura cómoda, dentro de lo que cabe, y
ya solo me queda esperar y esperar.
Al cabo de
unas dos canciones siento movimiento a mi lado, parece que ha llegado mi
acompañante. Una mujer de mediana edad de la que destaco su gran sonrisa al ver
que la estaba mirando. Podría ser perfectamente mi madre y con esa sonrisa y
esa mirada, me reconfortó. No tenía pinta de ser española quizás estaba de
vacaciones aquí, quién sabe. Pero sea lo que sea seguramente lo descubriré
dentro de poco.
-__: ¡Hola!-Dije
con tono animado.
-X: Hola
querida, mi nombre es Anne.- Dijo con una sonrisa.
Sí se notaba
el acento, no me he equivocado. Así decido continuar la conversación en inglés,
así practico.
-__:
Encantada, soy __.
-Anne: Eres
española, ¿verdad?
-__: Sí.
-Anne: Bueno
tú habrás descubierto que yo no.-Sin evitarlo empecé a reírme.
Así comencé
a hablar con Anne durante todo el viaje. Aburrido no fue. Le conté las razones
que tenía para irme a Londres y me escuchaba con atención. Luego ella me dijo
que había estado en España para visitar a una amiga enferma que ya estaba
mejor. También me dijo que no vivía en Londres, sino que vivía en un pueblo
llamado Holmes Chapel o algo así. Me sugirió que fuese allí, pero yo,
educadamente rechacé la oferta. De todos modos me dejó su dirección por si
necesitaba algo mientras estaba allí. Me pareció una mujer encantadora a la que
sin duda no dudaré en visitar al menos a modo de agradecimiento. Me dijo
también que tenía un hijo que se llamaba Harry si recuerdo bien. Me dijo que
tenía un pelo peculiar, muy revuelto, ojos verdes, alto y que estaba en forma.
Es su madre, no va a hacer una mala descripción de su hijo claramente.
Intrigada me dejó, muchísimo. También me comentó que trabajaba en una panadería
pero que le encantaba la música. Completito el chaval, pensé yo.
-Anna:
¿Sabes qué?
-__: ¿Qué?
-Anne: Me
gustas para mi hijo.
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